Una parte importante del trabajo es descansar lo suficiente

¿Trabajas demasiado? Si alguien evaluara tu vida, ¿diría que eres un «adicto al trabajo»? Detente un momento… Porque descansar también es parte del éxito.

Hoy, en Maná del Lunes, presentamos: UNA PARTE IMPORTANTE DEL TRABAJO ES DESCANSAR LO SUFICIENTE, una reflexión de Robert J. Tamasy.

Alguien describió los deportes para espectadores de esta manera: son miles de fanáticos sentados en sus asientos, personas que necesitan desesperadamente hacer ejercicio, observando a atletas que necesitan desesperadamente descansar. Muchos de nosotros tenemos una gran necesidad de más actividad física. Al mismo tiempo, sin embargo, el descanso es algo que también necesitamos, especialmente mientras lidiamos con el estresante y frenético mundo empresarial y profesional.

Hace años, me encontraba en medio de una agenda muy agitada: muchas reuniones a primera hora de la mañana, horarios y plazos diarios exigentes y una cantidad considerable de viajes. Una enfermedad me detuvo de repente. Obligado a permanecer en casa durante varios días, me sentaba e intentaba hacer alguna lectura, pero rápidamente me quedaba dormido. No me había dado cuenta de lo cansado que estaba. Unos días después, volví al trabajo, revigorizado y muy consciente de mi necesidad de descansar lo suficiente.

En algunas profesiones, la semana de 40 horas se considera trabajo «a tiempo parcial». No es inusual que en algunas empresas las personas trabajen 70, 80 e incluso 100 horas a la semana. Si bien puede haber momentos en que esos horarios sean inevitables, trabajar a ese ritmo durante largos períodos inevitablemente tendrá un costo físico, mental, emocional, relacional y espiritual.

Las Escrituras hablan de esto. Si bien a menudo leemos llamados a la acción y al servicio fiel a Dios y sus propósitos, también encontramos instrucciones para descansar, tanto en cuerpo como en espíritu. Estos son algunos ejemplos:

1. El descanso es apropiado para todos, incluso para Dios. El primer capítulo de Génesis describe todo lo que Dios hizo al crear los cielos, la tierra y todo el universo. Luego se nos dice que una vez que terminó su trabajo, eligió descansar. «Y acabó Dios en el día séptimo la obra que hizo; y reposó el día séptimo de toda la obra que hizo» [Génesis 2:2 RVR].

2. Dios nos diseñó para descansar. Uno de los 10 mandamientos es que reservemos un día para el «descanso sabático», es decir, que hagamos una pausa en todas nuestras labores. No importa quiénes seamos, no importa lo que hagamos, todos necesitamos tiempo para descansar. «Seis días trabajarás, mas en el séptimo día descansarás; aun en la arada y en la siega, descansarás» [Éxodo 34:21 RVR].

3. El descanso es un regalo, no una carga. Cuando Dios ordenó el día de reposo, no lo hizo para instituir nuevas normas, sino para nuestro beneficio, para recordarnos la importancia del descanso y la renovación. «También [Jesús] les dijo: El día de reposo fue hecho por causa del hombre, y no el hombre por causa del día de reposo» [Marcos 2:27 RVR].

4. Tomarse un tiempo para descansar puede ser una forma de adoración. Una de las peores advertencias que alguien puede hacer es: «Haz lo que yo digo, no lo que yo hago». Cuando Dios le ordena a Su pueblo que descanse, se señala a Sí mismo como un ejemplo de hacer precisamente eso. «Así que todavía hay un descanso especial en espera para el pueblo de Dios. Pues todos los que han entrado en el descanso de Dios han descansado de su trabajo, tal como Dios descansó del suyo después de crear el mundo» [Hebreos 4:9-10 NTV].

5. Hay un tiempo para trabajar y un tiempo para descansar. Muchos de nosotros estamos ocupados tratando de hacer cosas para Dios, y eso es bueno. Pero las Escrituras también nos dicen que hay un tiempo para reducir la velocidad, descansar y enfocarnos en Él. «Confía en el Señor y haz el bien… Deléitate en el Señor… Encomienda al Señor tu camino… Guarda silencio ante el Señor y espéralo con paciencia…» [ver Salmo 37:3-7].

Preguntas para la reflexión/discusión

1. Describe tu horario de trabajo habitual de una semana. Si un observador objetivo lo evaluara, ¿crees que consideraría que trabajas en exceso, incluso que eres un «adicto al trabajo»?

2. ¿Qué tan bueno eres descansando? Cuando te tomas tiempo para descansar y relajarte, ¿cómo lo haces? ¿Crees que te das suficiente tiempo para recargar tus energías física y mentalmente?

3. ¿Qué papel crees que el descanso deliberado del trabajo — por unos minutos o un día o incluso una semana— puede desempeñar en nuestro crecimiento y desarrollo espiritual?

4. ¿De qué manera el compromiso de descansar lo suficiente puede ayudar a nuestra productividad en el trabajo, así como nuestra sensación de alegría, satisfacción y realización en lo que hacemos?

Desafío para esta semana

Mirando hacia los días que están por venir, ¿te sientes descansado, fresco y renovado, o te sientes cansado y abatido incluso antes de que comience la semana? Tómate un tiempo para orar y reflexionar sobre tu equilibrio entre el trabajo y el descanso. Estamos llamados a trabajar con diligencia y fidelidad, pero si no descansamos lo suficiente, con el tiempo eso se reflejará en la calidad y cantidad del trabajo que hagamos. Podría ser útil hablar de esto con un mentor y un pequeño grupo de amigos de confianza.

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